Back to School: ¡guía práctica para los primeros días!

¡Holaa! Como muchas ya saben, ayer fue el primer día de colegio de Mia, un momento muy emotivo y especial que, como familia, disfrutamos al máximo. Además, como lo prometido es deuda, hoy les traigo este nuevo blog para contarles todo sobre nuestra experiencia: qué hacer, qué no hacer, tips, consejos, qué comprar, cómo manejar el tema con el niñ@ y todas las dudas que les puedan surgir en el proceso. ¡Sigue leyendo!

Lo primero: nosotros le transmitimos a nuestros hijos las emociones que ellos van a sentir. Si te sientes triste, ansiosa o preocupada ellos lo van a notar y se van a sentir de la misma forma. Si te ven llorando ante la ida al colegio, repetirán este comportamiento. Yo siempre me mostré entusiasmada frente a Mia ante la idea del colegio, ¿y por qué no estarlo? Es una nueva y bonita experiencia que va a aprovechar al máximo.

No está mal sentirnos tristes o agobiadas, es normal estarlo ante una nueva etapa. Pero es importante entender que, la mayor parte de las veces, los que nos sentimos así somos nosotros como padres, los niñ@s solamente perciben esta energía y la replican. Por eso, cuida tu energía y tus emociones, sobre todo frente a ell@s y procura mostrarte feliz y entusiasmada ante este nuevo ciclo.

Otro tip importante: trabaja la anticipación. Yo pasé toda la semana previa explicándole a Mia que iba a ir al colegio, que iba a ser súper divertido y que iba a tener muchos amiguitos nuevos. Al final, cuando yo le preguntaba ¿a dónde vamos? ella misma respondía “al colegio”, y creo que esto ayudó muchísimo porque eliminó el factor de la sorpresa y de la incertidumbre. Explícale a tu hij@ con anterioridad lo que está ocurriendo y verás cómo ellos entienden y responden de forma más positiva.

En cuanto al tema de la comida en el colegio, recuerda preguntar con anticipación cómo se manejará. Sí ellos mismos le dan la comida al niñ@, pregunta qué tipos de menú ofrecen, platos usuales… y trata, en la medida de lo posible, de ir adaptando a tu hijo/a a esa misma comida (en caso de que sea muy diferente a la que le das en casa) para minimizar el impacto del cambio.

Si, por el contrario, no ofrecen comida y tú misma debes enviarles lonchera (como en el caso de Mia), procura enviarle los primeros días sus platos preferidos o comfort food, comida que reconozcan y que los haga sentir en casa. ¡Este tip nunca falla! También, recuerda preguntarles a las maestras cómo prefieren que les envíes la comida: caliente/fría, tipos de snacks, y cualquier otra duda que pueda surgirte.

Y, finalmente, un dato de seguridad que me encantó porque, además, es un error muy común que yo misma estuve a punto de cometer: no siempre es recomendable comprarles bolsos/loncheras identificadas con su nombre. Al principio, quería comprarle a Mia un backpack con su nombre y apellido, y hacer esto con todos sus útiles, pero recordemos que de esta forma va a ser mucho más fácil que extraños identifiquen a nuestros hij@s. Si a un niñ@ lo llaman por su nombre en la calle, este voltea, y es algo que yo como mamá prefiero evitar. Aunque sé que siempre seré yo la persona que la lleve y la recoja del colegio, nunca está de más prevenir y, en este sentido, este consejo me pareció muy acertado.

Algunos tips de más…:

  • En casa o en el camino al colegio, podemos intentar explicar a nuestro hijo/a aspectos positivos acerca de actividades que hará y que le pueden resultar atractivas (jugar, pintar, aprender…) o sobre los aspectos sociales (conocer otros niños, hacer nuevos amigos, etc.).
  • Al principio, resulta ideal optar por una fórmula a media jornada; es decir, no dejar todo el día al niño en la escuela, sino empezar de forma más reducida.
  • Nunca hay que olvidar despedirse del niñ@. Es una tentación marcharse “a escondidas” cuando está distraído, para evitar la “despedida”, pero el niño/a podría vivirlo como un abandono. Lo importante es que el niño/a entienda que la separación no quiere decir adiós. 

Por último, en cuanto a los artículos que le compré a Mia para la lonchera, opté por comprarle un termo con tapa (para que ella misma tenga que abrirla y sea un poquito más complicado que cualquier otro niñ@ beba de él) de la marca Thermos y un tupper de Bentgo. Ambos me encantan y los recomiendo con los ojos cerrados, ¡son súper prácticos!

Gracias por haber llegado hasta aquí y por acompañarme en esta bonita etapa que Mia, como muchos de sus hij@s, recién empieza. ¡Nos seguimos leyendo!

Un fuerte abrazo,

Mariana.


Hi! As many of you already know, yesterday was Mia’s first day of school, a very emotional and special moment that, as a family, we enjoyed to the fullest. In addition, as promised is a debt, today I bring you this new blog to tell you everything about our experience: what to do, what not to do, tips, advice, what to buy, how to handle the issue with the child and all the doubts you may have. arise in the process. Keep reading!

The first thing: we transmit to our children the emotions that they are going to feel. If you feel sad, anxious or worried they will notice it and they will feel the same way. If they see you crying before going to school, they will repeat this behavior. I was always enthusiastic in front of Mia about the idea of ​​school, and why not be? It is a beautiful new experience!

It is not bad to feel sad or overwhelmed, it is normal to be in a new stage. But it is important to understand that, most of the time, the ones who feel this way are us as parents, the children only perceive this energy and replicate it. Therefore, take care of your energy and your emotions, especially in front of them and try to show yourself happy and enthusiastic about this new cycle.

Another important tip: work anticipation. I spent the entire week before explaining to Mia that she was going to school, that it was going to be super fun, and that I was going to have a lot of new friends. In the end, when I asked her “where are we going?” she herself responded “to school”, and I think this helped a lot because it eliminated the factor of surprise and uncertainty. Explain to your child beforehand what is happening and you will see how they understand and respond in a more positive way.

Regarding the subject of food at school, remember to ask in advance how it will be handled. If they themselves feed the child, ask what types of menu they offer, usual dishes … and try, as far as possible, to adapt your child to that same meal (in case it is very different to what you give at home) to minimize the impact of the change.

If, on the other hand, they do not offer food and you must send them a lunch box yourself (as in Mia’s case), try to send them their favorite dishes or comfort food the first few days, food that they recognize and that makes them feel at home. This tip never fails! Also, remember to ask the teachers how they prefer that you send them the food: hot / cold, types of snacks, and any other questions that may arise.

And, finally, a security fact that I loved because, in addition, it is a very common mistake that I was about to commit myself: it is not always advisable to buy bags / lunch boxes identified with their name. At first, I wanted to buy Mia a backpack with her first and last name, and do this with all her supplies, but remember that this way it will be much easier for strangers to identify our children. If a child is called by his name on the street, he turns around, and it is something that I, as a mother, prefer to avoid. Although I know that I will always be the person to take her and pick her up from school, it never hurts to prevent and, in this sense, this advice seemed very successful.

Some more tips…:

  • At home or on the way to school, we can try to explain to our child positive aspects about activities that they will do and that may be attractive to them (playing, painting, learning …) or about social aspects (meeting other children, making new friends, etc.).
  • At the beginning, it is ideal to opt for a part-time formula; that is, not leaving the child at school all day, but starting in a smaller way.
  • Never forget to say goodbye to the child. It is a temptation to leave “secretly” when distracted, to avoid the “goodbye”, but the child could experience it as an abandonment. The important thing is that the child understands that separation does not mean goodbye.

Finally, regarding the items that I bought for Mia for the lunch box, I opted to buy her a thermos with a lid (so that she has to open it herself and it is a little more complicated than any other child drinks from it) of the brand Thermos and a Bentgo tupperware. I love both and recommend them with my eyes closed, they are super practical!

Thank you for having come this far and for accompanying me in this beautiful stage that Mia, like many of her children, is just beginning. 

Hugs,

Mariana.

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